La poda de los rosales
 
Al podar con regularidad sus rosales :
  • vuelven a tomar cuerpo (no podados, perderían rápidamente su buen aspecto)
  • ayuda a su floración (flores grandes y numerosas)
  • disminuye el riesgo de enfermedades (tallos dañados, viejas flores y capullos marchitos son muy vulnerables a las infecciones)


Cuidado :
  • Una poda excesiva puede ocasionar que el rosal se marchite sobre todo si éste no ha sido cuidado antes. Proceda progresivamente.
  • Proteja sus manos de las espinas llevando guantes.


Pode una primera vez los rosales tan pronto como los brotes aparezcan :
  • Corte cada rama por encima del 3er brote nuevo a partir de su base (encima del 4° ó 5° brote si el rosal es viguroso).
  • Corte las viejas ramas reconocibles por su madera de color gris).
  • Reparta un abono a su pie.


Y regularmente :
  • Corte los brotes débiles fácilmente propensos a las enfermedades.
  • Corte las ramas que se entrecruzan y que impiden que el aire circule.
  • Pase una vez la azada o el escardillo al pie del rosal para que las raíces se aireen.